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Ocho propuestas para una reactivación económica exitosa

En el camino a la reactivación económica del país se presentan varios desafíos para el gobierno. Jaime Rendón, director del Centro de Estudios e Investigaciones Rurales (CEIR) nos da una serie de pistas para lograr una reactivación que beneficie a distintos sectores económicos y a las comunidades. 

El Estado tendrá que emprender un ambicioso plan de facilitar recursos a las empresas y complementar con obras públicas para generar empleos de emergencia. Pero esto no será sencillo, más si se obra con las mismas actitudes que hasta ahora han caracterizado las acciones gubernamentales. Algunos elementos que deben determinar la reactivación podrían enunciarse de la siguiente manera:

1. Una política monetaria menos ortodoxa que permita no solo el financiamiento con recursos del país (emisión, reservas internacionales, renegociación de deuda), sino que explore alternativas para fortalecer los procesos de crecimiento y generación de empleo.

 

2. Apoyos financieros directos a las empresas para capital de trabajo así como para mantener y generar empleos, que trasciendan los subsidios escasos a las nóminas y las garantías al endeudamiento.

 

3. Fortalecer el ingreso solidario a las familias, tanto en el monto como en el número, de tal manera que se pueda aumentar ingreso de la población y, por ende, la capacidad de consumo. La propuesta de Renta Básica de Emergencia que tiene trámite en el Congreso debería ser el camino de esta alternativa.

 

4. Los sectores comercio, restaurantes, bares y hoteles son los principales empleadores, hay que rescatarlos y recuperar los empleos perdidos. Esto trasciende la reapertura, habrá que garantizar que se mantengan abiertos, con medidas fiscales benéficas y apoyos directos a las actividades. La demanda va a estar a la baja por la caída generalizada de los ingresos, la confluencia de las distintas medidas de reactivación irá fortaleciendo las dinámicas de estos sectores.

 

5. Este es el momento para que la gran empresa y las Mipymes se puedan integrar para fortalecer de manera solidaria y cooperada sus actividades. Acciones de creación, consolidación y fortalecimiento de las diferentes cadenas manufactureras de valor tendrán que vigorizarse con procesos de compras nacionales (estatales y privadas) y generar así espirales virtuosas de producción y consumo nacional.

 

6. Es urgente emprender no solo un nuevo impulso que acelere las obras públicas en marcha y las que están en proceso de licitación, sino darles fuerza a vías terciarias que puedan hacerse de manera inmediata. También al sector de la construcción a través de subsidios directos y a las tasas de interés. Este sector es como ningún otro generador de encadenamientos progresivos que contribuirán al dinamismo de todos ellos.

 

7. El mundo rural requiere de acciones inmediatas, particularmente en el sector agropecuario que es el segundo generador de empleo en el país. La distribución de la producción agropecuaria campesina se puede fortalecer con circuitos cortos y se demostró su capacidad de soportar la demanda, esto debe hacerse a partir de decisiones locales y acuerdos territoriales.

 

8. La integración de las economías campesinas con las producciones extensivas y de agroindustria deben partir de criterios de solidaridad, cooperación y asociatividad. No hay mejor momento que este para posibilitar acuerdos productivos y de comercialización que garanticen los procesos desde las siembras hasta que llegue al consumidor final, sea en los mercados locales, nacionales o internacionales.