Noticias

La disminución de la salud visual podría afectar la capacidad cognitiva

Cuando hablamos del sistema visual y el arduo fenómeno de la visión, pensamos sólo en el órgano ocular y su capacidad para transformar la luz en respuestas fotoquímicas que, serán convertidas en estímulos eléctricos enviados a la corteza occipital (área visual). De manera resumida, al anterior proceso se le conoce como la fisiología de la visión. Por tanto, cada vez que vamos a un examen de la visión, el profesional no está evaluando la visión como una mera capacidad; por el contrario, se está evaluando la integralidad de varios sistemas que responden a los sistemas visuales y oculares.

Bajo esta premisa, investigadores han demostrado que la pérdida de la visión puede afectar la capacidad cerebral y cognitiva, así como sucede con la audición. Entonces, los diferentes sistemas y órganos no son independientes entre ellos, no obstante, el cuerpo humano está integrado por un conjunto de partes (sistemas) que, ante una enfermedad puntual de estos, podría ser el resultado de una afectación multisistémica, por ejemplo: la capacidad cognitiva.

En estudios previos, Bonnielin Swenor ha demostrado cómo, por ejemplo, la pérdida de la audición disminuye la salud cerebral (demencia), cardiaca y hasta la salud del sistema óseo. En un nuevo estudio (ver más información) Swenor está demostrando que, la pérdida de la visión también puede afectar la capacidad cerebral en cuanto a la cognición.

 

El envejecimiento y las enfermedades crónicas

El estudio en mención vinculó a 1202 hombres y mujeres cuyas edades oscilaban entre los 60 y los 94 años durante un promedio de casi siete años. Al medir y relacionar su agudeza visual en el transcurso del tiempo, se observó que, su decrecimiento visual era directamente relacionado al deterioro cognitivo, medido con pruebas de lenguaje, memoria, atención y capacidad de identificar y localizar objetos en el espacio. Dicho decrecimiento, se puede relacionar por enfermedades relacionadas con la edad: la degeneración macular asociada a la edad, así como las retinopatías diabéticas e hipertensivas, al ser condiciones que reducen la cantidad y calidad visual.

 

Otras capacidades de la visión afectan la salud cerebral

El estudio si bien recomendó realizar más investigaciones entorno a la asociación de la visión con la cognición, encontró que la disminución de la percepción de profundidad y sensibilidad en la población estudiada, son consecuentes a efectos perjudiciales de la actividad cognitiva, al convertirse en alto riesgo de generar incidentes como caídas y golpes, así como disminución de la función cognitiva en relación con la capacidad visuoespacial relacionada con la memoria y la visión estereoscópica.  

 

La pérdida de visión cambia vidas

En palabras de la investigadora principal (Bonnielin Swenor) se puede avizorar un declive cognitivo, “cuando la gente sufre pérdida visual, […]al cambiar “la manera en que vive su vida. Disminuye su actividad física y social, que son muy importantes para mantener un cerebro saludable.”

 

Una luz en el camino

Al ser el cerebro un órgano que aprende y se ejercita toda la vida, existen ejercicios y entrenamientos que permiten mantener y mejorar las habilidades visuo-perceptuales (revisa la Especialización de Ortóptica y Terapia Visual) necesarias para disfrutar de la adultez y sus devenires.  “Hay muchas maneras de fomentar la salud cerebral para las personas con pérdida de la visión” (Swenor B. 2021)

 

La adultez no es sinónimo de envejecimiento; es la oportunidad para preservar la salud de las personas con un cúmulo de experiencias.