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Testeo en animales por parte de la industria cosmética

El corto animado Save Ralph, publicado por la ONG Human Society International, ha hecho mover las fibras de muchas personas al mostrar el suplicio por el que debe atravesar un animal cuando es sometido a pruebas cosméticas. Colombia, es uno de los primeros países de América Latina en prohibir las pruebas en animales con fines cosméticos, mediante la ley 2047 del 10 de agosto de 2020. 


Ante esta situación, se han pronunciado distintas organizaciones que protegen a los animales y sectores de la sociedad civil que rechazan determinantemente las pruebas en animales para fines cosméticos. “En el testeo de animales en la industria se prueban productos y el sufrimiento de los animales en estas pruebas es indiscutible. Con estas pruebas se violenta al animal, en la mayoría de casos no se maneja el dolor porque se necesita ver cómo funciona el producto, y - desde mi punto de vista como medica veterinaria- evitar que un animal sufra dolor durante un procedimiento es un punto clave”, afirma la docente investigadora Iovana Castellanos, perteneciente al Programa de Medicina Veterinaria. 


Sin embargo, no se puede desconocer que, gracias a la investigación en animales se han alcanzado bastantes logros a nivel médico, como el aislamiento de la insulina y el desarrollo de vacunas y antibióticos. También, “hemos utilizado la investigación en animales con fines de desarrollo, evaluar la eficiencia y seguridad de algunas vacunas, modificación genética, observación de comportamiento, en la parte de formación y educación” explica Castellanos.


Se debe tener claro que, al realizarse una investigación con animales, los investigadores están obligados a garantizar el mayor bienestar, la ausencia de dolor y el cumplimiento del principio de las 3 R’s: reducción: el mínimo número de animales para generalizar el resultado de una investigación, refinamiento: el procedimiento debe evitar el estrés en el animal y procurar el mayor bienestar, reemplazo: Utilizar diferentes alternativas que NO incluyan el testo de animales y solo hacer pruebas en ellos si es estrictamente necesario.


Además, “es primordial tener en cuenta los dominios y las 5 libertades del bienestar animal. Entre esas 5 formas de libertad encontramos que no sufran dolor, que tengan unas condiciones ambientales que permitan desarrollar su comportamiento natural, su comodidad, que estén libres de hambre, sed, enfermedades y estrés. Hoy en día hablamos en bienestar animal de calidad de vida, de la experiencia que puede tener un animal, en este caso, dentro de una investigación” concluye la docente investigadora.