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Consumo, uso y abuso de sustancias psicoactivas

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Las sustancias psicoactivas o drogas alucinógenas, introducidas en el organismo, por cualquier vía de administración, producen una alteración del funcionamiento del sistema nervioso central y nos hacen susceptibles de crear dependencias psicológicas y físicas. Además, las sustancias psicoactivas, modifican la conciencia, el estado de ánimo y/o los procesos del pensamiento de la persona que las consume. Según su origen, las sustancias psicoactivas pueden ser:

  • Naturales: se encuentran en forma natural en el ambiente y son utilizadas sin necesidad de algún tipo de manipulación o proceso químico.
  • Sintéticas: son elaboradas en laboratorios a través de procesos químicos. Su estructura química modifica sus componentes naturales. ​

Ahora bien, las sustancias psicoactivas pueden clasificarse en tres tipos de sustancias.

  • El primero, son las sustancias estimulantes que, la mayoría de las veces, excitan la actividad psíquica y del sistema nervioso central; adicionalmente, incrementan el ritmo de funcionamiento otros sistemas. Entre las sustancias estimulantes se encuentran: las anfetaminas, la cocaína y los estimulantes menores como la nicotina y la cafeína
  • El segundo tipo, son las depresoras, este tipo de sustancias – también – disminuye el ritmo de las funciones corporales, de la actividad psíquica y del sistema nervioso central. Entre estas sustancias se encuentran: el alcohol, los opiáceos, la heroína, la morfina y la metadona.
  • El tercer y último tipo son las sustancias alucinógenas, estas son capaces de alterar y distorsionar la percepción sensorial individuo, interferir en su estado de conciencia y sus facultades cognitivas. Entre estas sustancias se encuentran: el cannabis y la marihuana.

Causas de riesgo que nos hacen vulnerables al consumo de sustancias psicoactivas:

  • Satisfacer la curiosidad sobre los efectos de determinados productos.
  • Pertenecer a un grupo o ser aceptados por otros.
  • Tener experiencias nuevas, placenteras, emocionales o peligrosas.
  • Personalidad mal integrada. Desajuste emocional, intelectual y social.
  • Carencia de autoestima.
  • Falta de información acerca de los peligros del uso indebido de drogas.
  • Ambiente desfavorable, crisis familiares y fácil acceso, a menudo, a sustancias que producen dependencia.
  • Escapar del dolor, la tensión o la frustración.

 

Consecuencias del consumo de sustancias psicoactivas:

  • Dependencia y discapacidad, además de problemas crónicos de salud.
  • Afectación de las dinámicas familiares, interpersonales y sociales.
  • El daño asociado al uso de sustancias psicoactivas, a corto o largo plazo, depende de la interacción de un conjunto de factores, tales como el tipo de sustancia y la forma de consumo.

 

Por último, es importante señalar que las sustancias psicoactivas – en muchos casos – se presentan como alternativas de escape a los problemas familiares, comunitarios, locales e, incluso, nacionales. Las dinámicas de narcotráfico y microtráfico en lugares frecuentados por niños, niñas, adolescentes y jóvenes hacen que estas poblaciones sean más propensas a encontrar en estas sustancias un refugio o un escape. No obstante, el consumo de sustancias psicoactivas es contraproducente no sólo para la persona, sino también para la sociedad. En este sentido, es un problema de salud pública que requiere programas de prevención y promoción de prácticas de cuidado y autocuidado.

 

Los y las invitamos a conocer las rutas de atención para las personas con trastornos por uso de sustancias psicoactivas, programas de prevención del consumo.

El canal de atención secretaria de salud.

 línea gratuita 018000112439. ​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​