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Las alternativas para evitar el uso de pieles animales en la ropa

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Recientemente salió a la luz la captura de Nancy González, empresaria colombiana quien traficaba artículos de pieles de babillas, caimanes, serpientes, entre otras especies silvestres y en peligro de extinción en Colombia. Sus carteras eran vendidas por miles de dólares en diferentes ciudades del mundo como Nueva York, Londres y París.


El mercado de las pieles es un sector valorado en más de cuarenta mil millones de dólares al año y que emplea a más de un millón de personas, pero organizaciones humanitarias como Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) han trabajado para evitar estos usos de pieles y no ocasionar maltratos a los animales. Actualmente, han hecho que marcas como Versace, Michael Kors, Tommy Hilfiger, Giorgio Armani, Prada y Burberry cesarán el uso de cualquier tipo de pelo animal como zorro, mink, angora y conejo


Sin embargo, aún existen marcas como Louis Vuitton que usan pieles de animal en sus colecciones. Según el director de Medicina Veterinaria de Unisalle, el doctor Cristhian Cabra, hay materiales que podrían reemplazar estas prácticas, “el algodón, la corteza, el plástico y materiales sintéticos son un primer paso para el cambio, se le pueden poner color y texturas diferentes, y no es necesario el uso de un animal que su función es generar un equilibrio ecológico y de sostenibilidad en el planeta”. 


Cristhian Cabra agrega que la caza de animales silvestres para estos usos termina afectando el equilibrio natural de la tierra, “la protección de fauna silvestre nos permite ese control de enfermedades que puede adquirir el hombre a través de la zoonosis, mientras se mantenga ese equilibrio a nivel mundial estaremos evitando esos procesos de pandemias y epidemias que muchas veces vienen de organismos vivos procedentes de los animales”.

 
En Colombia existen diferentes leyes que protegen a la fauna, la Ley 2153 de 2021 tiene como objetivo, en su primer artículo, crear un sistema de registro y monitoreo que permita controlar, prevenir y evitar el tráfico ilegal de fauna y flora silvestre en toda la nación; la normativa además dice que quienes realicen acciones de tráfico ilegal de fauna y flora silvestre incurrirán en infracción a la normatividad ambiental y serán objeto de las sanciones consagradas en la Ley 1333 de 2009 y del Código Nacional de Policía.