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¿De qué forma afecta el fracking el medio ambiente?

El fracturamiento hidráulico o estimulación hidráulica (también llamada fracking por su traducción del inglés) es una técnica que se utiliza para extraer petróleo o gas de esquisto, un tipo de hidrocarburo no convencional presente en el subsuelo desde capas de roca sedimentaria muy profundas mayores a los 2000 m de profundidad, en donde éstos productos se encuentran confinados y no es posible obtenerlos por el método convencional de pozos.

En conversación con el ingeniero Duván Javier Mesa, director del programa de Ingeniería Ambiental y Sanitaria de Unisalle, cuenta que, “realizadas estas perforaciones, se procede a inyectar agua a alta presión mezclada con productos químicos como metanol, benceno, tolueno, etilbenceno y xileno (BTEX) u otros no divulgados, los cuales poseen alta toxicidad y peligrosidad para los seres vivos y en especial para los humanos. El agua a presión inyectada impulsa hacia el exterior el gas o el petróleo confinado y permite su extracción”.

Esta técnica emplea diversas sustancias que pueden representar peligros para la salud humana y el ambiente como riesgos de explosión, contaminación de acuíferos, generación de sequías en fuentes de agua, rupturas de las capas de suelo subterráneas, dificultades en las áreas de ganadería, agricultura y turismo, además, de la afectación directa de la calidad de vida de los habitantes de las zonas donde se practique.

En el país se ha contemplado la realización del fracking en los páramos y ante esta situación, es fundamental expresar que ellos representan el 70% de agua dulce del país (IDEAM; ENA2014) y que el costo beneficio desde la perspectiva de la sostenibilidad, no es aconsejable realizarlo; puntualizó el Ingeniero Mesa.

Desde la academia, se busca seguir impulsando la cultura del autocuidado y el cuidado del otro, de los bienes de la naturaleza, bajo el principio de la bioética universal. Además de fomentar en la comunidad universitaria el ser críticos en el momento de identificar y evaluar los problemas ambientales y una posible solución que conlleven buenas prácticas de sostenibilidad, prevención y resiliencia.