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Beneficios del uso de forraje verde hidropónico

La investigación El forraje verde hidropónico: una alternativa sostenible en tiempos de cambio climático, liderada por Laila Bernal y Abelardo Conde, docentes de la Facultad de Ciencias Agropecuarias, es un proyecto que permite analizar formas de producción sostenibles garantizando seguridad alimentaria en animales y seres humanos.

Según Laila Bernal, el forraje verde hidropónico (F.V.H) es un sistema de cultivos utilizado para producir alimentos a partir de una solución acuosa y nutritiva. Es decir, no se utiliza un sustrato de tierra para la siembra de granos y leguminosas. Usualmente es un modelo de producción para alimentar bovinos, ovinos y caprinos pues son cultivos de producción rápida y que se puede masificar.

Entre los beneficios que ofrece el F.V.H está la adaptación frente al cambio climático debido a que estos cultivos se producen en invernaderos donde se controlan las condiciones ambientales. La vigilancia constante en este tipo de plantación permite evitar en gran medida enfermedades y no requieren el uso de agroquímicos para eliminar plagas, puesto que no se exponen al aire libre. A su vez permite la conservación del suelo, ya que no se utiliza en su producción y se reduce la cantidad de agua que se emplea. 


“Uno de los retos es intentar que las personas en el sector y en la urbe puedan producir su alimento con una opción más ecológica que transforme”, señala el profesor del programa de Zootecnia, Abelardo Conde. La ventaja de pensar un modelo para alimentación animal, es que son productos más saludables, debido a que no pasan por agroquímicos y además son más nutritivos, por su digestibilidad, la cual es la capacidad de aprovechar en mayor cantidad los nutrientes dentro de la comida con la que se alimenta a los animales.

“La reflexión finalmente es pensar en un cambio estructural para que las grandes industrias que compiten por la alimentación humana implementen una producción de este nivel. Dejar de pensar en importar todos los productos de otros países y entender que Colombia es uno de los ocho países que aún se seccionan como productores de alimentos, existen recursos y debemos encontrar la manera de aprovecharlo”, concluye Conde.

Lea la investigación completa aquí.